resbalar (una cosa)











































Nazario Díaz
Valerian Goalec
Leire Lacunza Miranda
Luis Lecea
Daniel Llaría
Agustine Zegers

17.10.2024 - 11.01.2025

Can Felipa
Barcelona

Si entendemos que caminar sobre dos patas es la manera normal de desplazarse por un espacio, resbalar sería una forma queer de hacerlo ya que implica un desgaste del cuerpo, un sobreesfuerzo, un entrar en crisis. Contacto entre una superficie extraña y un cuerpo. En la fricción existe la posibilidad de un contagio. El resbalón sucede como enfermedad y ese acto de transmisión como un proceso inmaterial. La desmaterialización de la obra de arte como proceso histórico ocurre al mismo tiempo que la liberación sexual en Occidente y la posterior pandemia del VIH. Pensamos este contagio de cuerpos y procesos desde imágenes inestables que encuentran su alegría en lo amoroso del intercambio; en un objeto que se alegra de resbalar.

La desmaterialización del objeto artístico es una cuestión de fondo que recorre la historia del arte desde las vanguardias hasta el presente, y que narra un proceso de trasvase de importancia del objeto → a la idea. Enmarcados en una cultura material que prima la producción de bienes de consumo y espectáculos frente a la creación de contextos, entendemos lo inmaterial como un marco desde el que activar conversaciones en torno a la visibilidad, la reproducibilidad y la política intrínseca a toda producción de objetos artísticos. Reducir el arte a las cosas es cerrar el camino a la agitación. Lo que proponemos aquí no son tanto objetos sino gestos, actos, ejercicios o maneras. Entendemos, sin embargo, que todo es material, es decir, que cualquier proceso o intercambio es cotejable en el lenguaje de lo material.

Esta exposición presupone un giro hacia una ecología queer; una ecología que propone la reutilización de lo cercano, en contra de los valores de novedad y espectáculo; que pone en valor lo menor como jardín fértil desde el que cosechar nuevas ideas sobre nuestro tiempo. Repensar las imágenes y los materiales ya existentes es entender el arte como un valor cultural expuesto al uso y la interacción. Hacer esto posibilita espacios para que continúen conversaciones entre el arte y las personas, para que afloren las arquitecturas necesarias para educarnos desde la estética.

Exposicion comisariada junto a Lorenzo Galgó.